Con una Solemne Eucaristía, la comunidad escolar dio inicio a las celebraciones de su 30° aniversario, instancia que reunió a estudiantes, familias, educadores y representantes de la comunidad educativa en un significativo momento de encuentro, acción de gracias y renovación del compromiso con el proyecto educativo.
La celebración fue presidida por monseñor Tomás Carrasco Cortés, obispo de la Diócesis San Juan Bautista de Calama, quien además conmemoró durante la jornada sus tres años de ministerio episcopal al servicio de la Iglesia local.
Durante la Eucaristía, el obispo agradeció a Dios por la presencia y trayectoria de este proyecto educativo de carácter familiar, destacando especialmente su identidad cristiana y el propósito de poner a Cristo en el corazón de la comunidad escolar.
En su reflexión, monseñor Carrasco valoró también el aporte que el establecimiento realiza a la ciudad a través de la formación de personas de bien, inspirada en el carisma de San Alberto Hurtado y en una educación que busca integrar la dimensión académica, humana y espiritual.
La celebración se convirtió así en una oportunidad para mirar con gratitud las tres décadas de historia construidas por generaciones de estudiantes, familias y educadores, reconociendo los desafíos, aprendizajes y logros que han marcado el camino de la institución.
Al término de la celebración litúrgica, el director del establecimiento hizo entrega de un presente a monseñor Tomás Carrasco en nombre de toda la comunidad escolar, como gesto de felicitación por su tercer aniversario episcopal y de agradecimiento por su permanente acompañamiento y guía pastoral.
Con esta Eucaristía comenzaron oficialmente las actividades conmemorativas de los 30 años del colegio, aniversario que representa no solo una cifra, sino también la historia compartida de una comunidad educativa que busca continuar proyectando su misión y valores hacia las nuevas generaciones.