Colegio Padre Alberto Hurtado lidera ranking comunal en la PAES 2025.  Con resultados históricos que lo sitúan en la cima del ranking comunal de su dependencia, el establecimiento celebra dos puntajes nacionales de 1.000 puntos en Competencia Matemática 1, demostrando que la excelencia académica y la formación cristiana caminan de la mano.

Tras la publicación del ranking completo de la Prueba de Acceso a la Educación Superior (PAES) 2025, el Colegio Padre Alberto Hurtado ha ratificado su liderazgo educativo en la capital loína. Los datos analizados posicionan a la institución como el colegio particular subvencionado más destacado de Calama, un logro que llena de orgullo a la comunidad escolar y que refleja el arduo trabajo de docentes y estudiantes en un contexto de alta exigencia regional.

Excelencia Matemática: El orgullo de dos generaciones

El éxito de este proceso se personifica en dos nombres que han alcanzado la perfección técnica en la prueba de Competencia Matemática 1, obteniendo los anhelados 1.000 puntos (puntaje nacional):

Estos resultados son el fiel reflejo de un proyecto educativo que honra su misión y visión, centrando sus esfuerzos en una formación valórica y cristiana sólida. En este modelo, la excelencia académica no se entiende sin un fuerte compromiso social; se busca que cada estudiante desarrolle no solo su intelecto, sino también una profunda conciencia ética que los prepare para ser agentes de cambio en su comunidad, inspirados siempre por el espíritu de servicio que define a la institución.

Un carisma que trasciende las cifras

Sin embargo, para el Colegio Padre Alberto Hurtado, un puntaje nacional no es solo una cifra estadística; bajo el carisma de su santo patrono, la institución enseña que los dones recibidos son para compartirlos. «Poner los talentos al servicio de los hermanos» es el norte que guía a estos jóvenes.

 

En un mundo que suele medir el éxito por el logro individual, el colegio destaca que la capacidad e inteligencia de alumnos como Omar e Ivanka son herramientas de transformación social. Siguiendo el legado de San Alberto Hurtado, se busca que estos resultados académicos sean el primer paso para una vida de servicio, donde la excelencia profesional esté siempre al servicio de la justicia y el prójimo.