En una emotiva celebración realizada en el marco de la misa de canonización de San Alberto Hurtado, diez integrantes de la escuela de acólitos San Tarsicio del Colegio Padre Alberto Hurtado recibieron su sotanilla y roquete, tras culminar su período de formación. La bendición de sus indumentarias eclesiásticas fue presidida por el sacerdote Nicolás Sosa, quien junto a los padres de los acólitos acompañó este significativo momento de compromiso y fe.
La ceremonia también contó con la participación de una veintena de estudiantes que continúan su proceso formativo en la escuela de acólitos, liderada por el director del establecimiento, Alberto Sánchez. Ellos recibieron la sotanilla negra, símbolo de identificación con el patrono del colegio, San Alberto Hurtado, y en diciembre, una vez concluido su proceso, recibirán el roquete que completará su vestimenta litúrgica.